
La exposición a los campos electromagnéticos producidos por todos los aparatos que utilizamos a diario (teléfonos móviles, cables de alta tensión, etc.) constituye hoy en día el objeto de muchos estudios de carácter médico.
Dichos estudios evidencian que la exposición a determinados campos electromagnéticos y la formación de tumores están relacionados.
Por consiguiente, es importante asegurarse de que los aparatos que se estén utilizando garanticen el nivel más bajo posible de emisión de campos electromagnéticos.
Respecto a las máquinas, la normativa europea que establece las modalidades de ensayo es la EN 62233
Será necesario comprobar en la declaración de conformidad que acompaña la máquina, que la misma cumpla con dicha norma. Será oportuno elegir la máquina con el nivel de emisión más bajo.
Controlar que la máquina cumpla con la norma EN 62233. Cuando sea posible, ¡elijan la máquina que tenga el nivel mas bajo!
El cumplimiento de nuestra maquinaria de la norma EN 62233 será certificado por un laboratorio reconocido, de manera que quede garantiza totalmente la seguridad al operador.
Puesto que las máquinas están compuestas también por equipos electrónicos, es necesario evaluar el nivel de sensibilidad de los mismos a los campos electromagnéticos existentes en el ambiente donde la máquina deberá funcionar.
Se diferencian, al respecto, dos tipos característicos de ambientes: el ambiente residencial formado por aquellos lugares donde la tensión máxima de red es de 220 V; el ambiente industrial formado por aquellos lugares donde la tensión de red es alterna y supera los 220 V;
En base a las definiciones dadas, al ambiente residencial pertenecen las viviendas, los supermercados, los hospitales y los lugares similares; al contrario, están comprendidos, por ejemplo, en los ambientes industriales, las empresas equipadas con maquinaria que utiliza la tensión trifásica.
La interferencia de los campos electromagnéticos presentes en el ambiente, con la electrónica de la máquina, puede causar malfuncionamientos de la misma, lo que puede perjudicar la incolumidad del operador.
Por consiguiente, es necesario comprobar en la declaración de conformidad que acompaña la máquina, que la misma tenga un nivel de inmunidad adecuado para el ambiente en el cual va a funcionar; se verifica esta aptitud comprobando la norma a la cual se ha hecho referencia para evaluar la inmunidad de la máquina.
Controlar que la máquina cumpla con la norma referente al nivel de inmunidad más adecuado para el ambiente en el cual funcionará.
Las normas de referencia son las siguientes:
EN 61000-6-1 para el ambiente residencial
EN 61000-6-2 para el ambiente industrial
EN 55014-2 para máquinas con cable.
La inmunidad de nuestra maquinaria a los campos EM existentes en ambientes residenciales está certificada por un laboratorio reconocido, con el fin de garantizar total seguridad al operador.
Para comprobar que la máquina sea apta para funcionar en un ambiente determinado, es necesario evaluar el nivel de emisión de ondas electromagnéticas por la misma y compararlo con las necesidades intrínsecas del ambiente en el cual opera.
En los ambientes residenciales, formado por todos los lugares en los cuales la tensión de red máxima es de 220 V, se debe garantizar un nivel de emisión lo más reducido posible e inferior a los límites establecidos por la directiva EN 61000-6-3.
En cambio, en ámbito industrial , dada la presencia normal de máquinas que por sí mismas contribuyen a "contaminar" electromagnéticamente el ambiente, se requieren límites menos restrictivos, establecidos por la normativa EN 61000-6-4.
En base a las definiciones dadas, al ambiente residencial pertenecen las viviendas, los supermercados, los hospitales y los lugares similares; al contrario, están comprendidos, por ejemplo, en los ambientes industriales, las empresas equipadas con maquinaria que utiliza la tensión trifásica.
Los campos electromagnéticos producidos por la máquina pueden causar el malfuncionamiento de los equipos instalados en los alrededores, con el riesgo de causar peligro para las personas que dependen de los equipos mismos.
Por consiguiente, es necesario controlar que en la declaración de conformidad que acompaña la máquina, que ésta tenga un nivel de emisión compatible con el ambiente en el cual va a funcionar; se verifica esta aptitud comprobando la norma a la cual se ha hecho referencia para evaluar las emisiones de la máquina.
Controlar que la máquina cumpla con la norma referente al nivel de emisiones admitido en el ambiente de trabajo.
Las normas de referencia son las siguientes:
EN 61000-6-3 para el ambiente residencial
EN 61000-6-4 para el ambiente industrial
EN 55014-1 para máquinas con cable.
El nivel de emisión de campos EM de nuestra maquinaria cumple con la reglamentación referente a los ambientes residenciales. Este cumplimiento está certificado por un laboratorio reconocido que garantiza su veracidad.


























